Apple ha anunciado que planea introducir los chips de memoria fabricados por CXMT (China New Memory Technology) en sus líneas iPhone y MacBook, según informó The Wall Street Journal. Con esta medida, se ve como una pieza clave del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, con corporaciones y autoridades políticas de ambos lados muy observando la situación.

Apple ha decidido no fabricar los chips por sí mismo, sino comprar los chips DDR5‑LPDDR5X ya disponibles en el mercado y negociar precios. Esta estrategia coincide con las restricciones de exportación impuestas por el Gobierno estadounidense a productos de semiconductores chinos y parece un intento de aliger costes a través del derecho. De otra parte, la medida abre una nueva competencia dentro del suministro de memoria en China y permite que Apple disponga de grandes cantidades de memoria para sus dispositivos de alto rendimiento móvil.

El Departamento de Comercio de EE‑UU ha clasificado a CXMT como una empresa incluida en la lista "1260H". Si se incluye, el Departamento de Defensa de EE‑UU podrá restringir contratos con las fuerzas armadas estadounidenses y advertir a los inversores. Al intentar Apple introducir chips chinos, se prevé un conflicto entre regulaciones externas e internas.

El mercado reaccionó rápidamente: después de la cotización de CXMT en su bolsa, sus acciones subieron 460 % y el índice de la Bolsa de Shanghai alcanzó su máximo histórico con 1 000 empresas. Esta situación provocó caídas del 10 % o más en las acciones de Samsung Electronics y SK Hynix, generando un “break‑out” del mercado y golpeando a ambas compañías de semiconductores de memoria. Los inversionistas perciben que la ampliación de la oferta de CXMT podría debilitar la posición negociadora y el control del mercado de los grandes fabricantes.

En este mismo momento, la decisión de Apple de introducir chips chinos refleja no solo una estrategia corporativa sino también un cambio político‑económico simultáneo. Las empresas de ambos lados deben adaptarse a una nueva red de suministro; existe la posibilidad de que la disputa comercial entre EE‑UU y China se extienda a toda la industria de memorias.