18 de septiembre (Hora local) – Según el *Wall Street Journal* y Bloomberg, la tasa de interés de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años subió ese día a alrededor del 5.33 %, alcanzando su máximo desde 2007. En el mismo período, la tasa de los bonos a 10 años superó el 4.75 %, el nivel más alto en 19 meses. La tasa de los bonos japoneses a 10 años también se disparó, llegando al 2.945 % y registrando su nivel más alto desde 1996.

Este aumento en las tasas a largo plazo ha tenido un impacto directo sobre el mercado bursátil coreano. El día anterior, el índice KOSPI continuó la tendencia alcista que había iniciado en el primer cuartel del mes y superó los 7 200 puntos de referencia, aunque el salto de la tasa japonesa haya actuado como señal negativa para el mercado, haciendo que el índice total cayera. Particularmente, las acciones de empresas de tecnología se evaluaron principalmente por su capacidad de financiarse, lo cual provocó una caída importante y presionó el mercado aún más.

Las causas fundamentales del aumento de las tasas son la incertidumbre sobre la política de tasa de interés del Banco Central de EE UU, las preocupaciones por la inflación y el hecho de que grandes emisores corporativos emiten bonos a largo plazo. Empresas como Hyper Scaler, Alpha‑Beta, Metá y otras, con sus emisiones a 30 años, demandan una tasa de entre 6 % y 7 %, lo cual atrae los inversores y aumenta la competitividad de los bonos del Tesoro estadounidense. Bloomberg analizó que “la emisión de deuda corporativa para el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial está ejerciendo presión en el mercado de bonos, acelerando su aumento”.

El fortalecimiento de la relación entre los Estados Unidos y Japón en el mercado de tasas se ha mostrado con una reseña con las posibles­es de en el papel del señal‑para‑cambio 1. 2020; a que nuestro país es “… …??……

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