En el próximo encuentro de la FOMC en septiembre, se ha señalado que la Reserva Federal podría elevar las tasas de interés, lo cual ha captado la atención de los mercados financieros y los inversionistas. Los analistas que revisaron datos macroeconómicos como el índice de precios al consumidor y el índice de precios de producción publicados el mes pasado evaluaron que es probable que la reunión resulte en un aumento de tasas. En particular, los analistas del mercado CME señalaron una alta probabilidad de 87 % sobre este resultado y lo interpretaron como coherente con las declaraciones de política pública de la Reserva Federal. Sin embargo, el mercado cree que aun si se efectúa el aumento, no necesariamente habrá una confirmación explícita por parte de la Reserva Federal.
Si se decide aumentar las tasas, los mercados financieros pueden reaccionar en dos direcciones distintas. Primero, se esperaría un mayor grado de volatilidad y una reducción de la liquidez, lo cual incitaría a los inversionistas a adoptar posturas más prudentes. En segundo lugar, si la Reserva Federal actúa conforme a sus expectativas previas, el riesgo de enfriamiento económico puede ser mitigado. Actualmente, pese al temor sobre un aumento de tasas, algunos inversionistas están tomando medidas precautorias ante la posible expansión de la volatilidad.
A nivel internacional, se proyecta que las decisiones y resultados de la FOMC influirán en los principales indicadores económicos y en el panorama político. En Europa, el presidente del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha manifestado que la inflación permanecerá a niveles elevados y el rendimiento de los bonos soberanos de 10 años en Alemania está subiendo siguiendo la probabilidad de un aumento futuro de tasas. El banco japonés anticipó un incremento de 0,25 % en las tasas y algunas instituciones financieras alertaron sobre posibles efectos adversos en la confianza de inversionistas.
En caso de confirmar la probabilidad de un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal, los mercados de acciones, bonos, divisas y materias primas experimentarán mayor volatilidad y fluctuaciones de precios. Especialmente, el valor del dólar se ha desplazado a una baja de 0,1 % y la apreciación de la moneda y el costo de las tasas interactúan para influir en la reconfiguración de las posturas de inversionistas. En este contexto, los mercados siguen monitoreando con atención las conclusiones de la reunión FOMC y las declaraciones de política pública de la Reserva Federal.