El índice KOSDAQ abrió a las 9:02 del 19 de agosto con 810,08, descendiendo 24,12 puntos (2,89 %) respecto a su cierre del día anterior, que fue de 834,20. El índice mostró una caída pronunciada al iniciar el mercado ese día. Este movimiento se debe en parte a la influencia de las empresas de crecimiento de tamaño medio y pequeño dentro del mercado bursátil; junto con la amplia volatilidad general, el KOSPI también abrió a 6528,77, bajando 341,06 puntos (4,96 %).
Just después de su apertura, el mercado se movió con órdenes de compra y venta que reflejaron los cambios en precios; el índice registró una tendencia de descenso. Particularmente, la caída por sectores empeoraba y algunas acciones fluctuaban bruscamente dentro del valor total del mercado. Al abrirse KOSDAQ y KOSPI con debilidad simultánea, el mercado bursátil doméstico parece haber sentido mayor presión a mitad de la mañana.
El flujo de apertura se relaciona con la ampliación de la volatilidad en todo el mercado bursátil; la caída del índice de las empresas de crecimiento medio y pequeño aumenta la fluctuación de las acciones, lo que exige una gestión más cuidadosa por parte de los inversores. Como ocurrió también el 11 de agosto, la caída del 19 se interpreta como señal de repetición de una reversión a corto plazo.
En conjunto, el índice KOSDAQ no mostró una tendencia ascendente tras su apertura y registró un punto bajo respecto al día anterior; esto refleja la fluctuación del mercado bursátil y señala que los inversores deben observar detenidamente las condiciones del mercado.