El Banco de Japón está cada vez más propenso a subir la tasa base en la reunión de política monetaria que se celebrará los días 17 y 18. En el mercado financiero ya se difunde la sensación de que una subida adicional sea realizable, lo cual aumenta las preocupaciones por el colapso del comercio de yenes. Sin embargo, el mercado considera que un aumento tan brusco como en Daeu sería limitado, lo que eleva la expectativa sobre la futura política monetaria de Mí·Japón.
Los analistas de mercado valoraron la probabilidad del Banco de Japón de subir en esta reunión los intereses en un 0,25 punto a partir de enero pasado al 94 %. Este dato sigue la tendencia que surgió cuando el banco aumentó del 0,75 % al 1,0 % en junio. Si se produce una segunda subida este año, se prevé ajustes extensos después de diciembre. Los medios locales describen esa posible política como un aumento anual hasta el 1,25 %.
La economía japonesa está analizando los efectos que una subida de tasas como esta tendría sobre la inflación y el consumo. Los participantes del mercado financiero observan si esta decisión puede provocar cambios en el valor del yen y en los mercados internacionales. Por un lado, la política del Banco de Japón se interpreta como una medida para recuperar la economía interna; sin embargo, es necesario considerar su interacción con las condiciones económicas globales.