En un contexto en el que los precios internacionales de los combustibles están descendiendo, el gobierno ha decidido mantenerlos congelados. A partir de la medianoche del día 24, entrará en vigor el cuarto ajuste de los precios máximos del petróleo, y el gobierno ha congelado los precios de los combustibles principales, como la gasolina y el diésel, al nivel anterior. Teniendo en cuenta la reciente debilidad del mercado global de precios del petróleo, hubieran existido voces que esperaban una bajada, pero el gobierno ha reflejado el temor de que si se produce una reducción de precios, los consumidores podrían utilizar más combustible, mostrando así su voluntad de contener la demanda energética y procurar la estabilización del mercado.
Según el Ministerio de Industria y Comercio, como consecuencia de esta decisión, el precio de la gasolina se mantendrá constante en 1.934 wones por litro, el diésel en 1.923 wones y el fueloil en 1.530 wones, igual que en la tercera política de precios que se aplicó desde el día 10. El sistema de precios máximos del petróleo establece un tope para el precio de los combustibles que las refinerías suministran a las gasolineras, decidiendo el precio máximo cada dos semanas. Tras el primer introducción el 13 del mes pasado, en el segundo ajuste se incrementó el precio en 210 wones para cada tipo de combustible, reflejando el aumento de los precios internacionales del petróleo, pero esta vez se ha mantenido el estado actual sin compensar ese aumento.
También en la tercera medida no se reflejó el aumento de los precios internacionales del petróleo, aunque en aquel momento, a pesar de que el precio internacional de productos petrolíferos de Singapur, el MOPS, subía, se congeló el precio teniendo en cuenta la carga para el pueblo. Especialmente, aunque el precio del diésel podía subir considerablemente, se decidió para aliviar las dificultades de la economía real, como el transporte de mercancías y la agricultura y la pesca. El cuarto ajuste tiene un contexto diferente. En las últimas dos semanas, el MOPS ha descendido un 8% para la gasolina, un 14% para el diésel y un 2% para el fueloil. Si solo se aplicara una fórmula simple, habría que rebajar el precio de la gasolina unos 100 wones y el del diésel unos 200 wones, pero el gobierno ha priorizado la necesidad de gestionar la demanda en situaciones de inestabilidad en los precios internacionales del petróleo y crisis de suministro. Este resultado refleja el juicio de que la reducción de precios podría provocar una expansión del consumo.
El presidente Lee Jae-myung mencionó el 14 en la reunión del Consejo de Estado que, respecto a las críticas de que el consumo de combustibles ha aumentado desde la introducción del sistema de precios máximos del petróleo, "también hay razón en la contraargumentación de que bajar los precios no es algo que se haya hecho al 100% bien". El gobierno mantiene la postura de que no sigue ciegamente solo la variación de los precios internacionales del petróleo al decidir los precios máximos. En el briefing, el asesor de políticas del Ministro de Industria, Nam Kyung-mo, explicó: "Se tuvo en cuenta la reducción del consumo, pero tras considerar integralmente el hecho de que en la tercera decisión no se reflejó suficientemente el aumento del precio de los productos petrolíferos internacionales, la carga para la economía de los ciudadanos, la estabilidad de los precios y la gestión del consumo de petróleo".