El mercado de ofertas públicas iniciales (IPO) impulsado por la tecnología de inteligencia artificial se ha calentado este año hasta convertirse en el tema más candente. Mientras que el sector de inversiones presenta un panorama rosado, abogando por un potencial de crecimiento ilimitado en el futuro, también se plantean preocupaciones sobre la posible abundancia de empresas con burbujas o sin verificar. En medio de voces cada vez más fuertes que sostienen que la mera ventaja tecnológica no basta para ganarse la confianza de los inversores, la capacidad de demostrar un modelo de ingresos real se ha convertido en la clave fundamental para el éxito de esta oferta pública.
Según el sector de los bancos de inversión, Neosapience, una empresa especializada en tecnología de medios basada en IA, ha aparecido recientemente en la lista de empresas que solicitaron la revisión preliminar para su cotización en el KOSDAQ de la Bolsa de Valores de Corea. Al mismo tiempo, Ditoonic, que construye plataformas de datos de IA, e Intelibix, que ofrece soluciones de IA para el sector de la seguridad, también están siendo revisados. Makinarax, que desarrolla IA especializada en industrias, ha iniciado oficialmente el proceso de oferta pública, mientras que grupos como Ellis Group, Superb AI y Persona AI están acelerando sus preparaciones finales para finalizar los procedimientos de cotización antes de finales de este año. Tras que varias empresas relacionadas con la IA, como Newen AI, SemiFive, Nota y StuDubu, se asentaron con éxito en la bolsa el año pasado, este año aparecen en el mercado empresas con modelos de negocio más diversos y sólidos. Se analiza que esto es el resultado de que la bolsa haya segmentado sus criterios de revisión y diseñado los elementos de evaluación de la tecnología de forma a medida para las empresas de IA desde finales del año pasado.
Se espera que en la segunda mitad de este año aparezcan en el mercado grandes empresas con una capitalización de billones de wones. Upstage, que cuenta con una fuerte competitividad en el campo de los modelos de lenguaje de gran escala, y Relivion, una empresa de semiconductores de IA, son candidatos prominentes. Se sabe que estas empresas tenían previsto solicitar la revisión preliminar de la oferta pública en el primer semestre, pero se ha ajustado el calendario al segundo semestre, teniendo en cuenta los plazos de inversión de fondos como el Fondo Nacional de Crecimiento. Dado que se espera la entrada de grandes capitales, se considera que tendrán una gran influencia en el mercado y esto se interpreta como una señal de que el ecosistema de la industria de la IA está madurando definitivamente.
El sector de los valores evalúa que la IA ha dejado de ser un simple tema tecnológico para convertirse en un cambio de juego para todas las industrias. La rápida expansión de la infraestructura en la nube y la mejora de los modelos de lenguaje de gran escala están ampliando el alcance de la aplicación de la IA desde el ámbito del hardware, como los semiconductores y la seguridad, hacia todo el ámbito del software como servicio, como los medios y el análisis de datos. A nivel gubernamental, también se están lanzando diversas medidas de apoyo para fomentar la industria de la IA, lo que ha generado entre los inversores la expectativa de que la IA será el nuevo motor de crecimiento que seguirá a los semiconductores. Sin embargo, no todo es positivo. La mayoría de las startups de IA que están en el proceso de cotización siguen en situación de pérdidas y utilizan un régimen especial que permite la cotización basándose en el rendimiento futuro. No obstante, la bolsa tiende cada vez más a examinar con gran rigor si las empresas tecnológicas generan ingresos y si es posible realizar beneficios.
Un responsable de una empresa de gestión de activos advirtió que las empresas que no puedan demostrar un modelo de negocio que se traduzca en ventas en el campo industrial real serán eliminadas durante el proceso de selección entre perlas y piedras. Esto significa que no es posible sobrevivir en este mercado de ofertas públicas basándose únicamente en demostraciones conceptuales o ventajas tecnológicas. En última instancia, la capacidad tecnológica por sí sola es insuficiente; la clave está en poder demostrar cómo se traduce eso en dinero. En este clima, es probable que el destino de las empresas relacionadas con la IA dependa menos de enfatizar la innovación tecnológica y más de cómo construyen un modelo de negocio práctico capaz de generar flujos de caja estables.