Con la formación de un clima de alivio en la tensión de la región del Oriente Próximo, las repercusiones positivas se están extendiendo también a los mercados financieros globales. Ante la expectativa de que el acuerdo de alto el fuego entre Israel y Líbano se prorrogue y que la segunda ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos se reanude en Pakistán, el precio del petróleo ha seguido una tendencia a la baja. Además, con la reducción de la incertidumbre en materia de política monetaria, como la mayor probabilidad de confirmación de la candidatura del presidente de la Reserva Federal, las tasas de interés también se han ajustado a la baja. En particular, tras la decisión del Departamento de Justicia de suspender la investigación sobre el presidente de la Reserva Federal, la probabilidad de que la designación de Kevin Warsh como próximo presidente sea aprobada por el Senado ha aumentado, lo que ha actuado como un gran estabilizador para el ánimo del mercado.

Pasada la próxima semana, se espera que se produzca el día de negociación más caótico e importante de este año. Se prevee que los principales bancos centrales de todo el mundo, incluidos los de Europa, el Reino Unido y Japón, discutirán a continuación temas importantes relacionados con la política monetaria, y la atención de los participantes del mercado se centrará en ello. Más aún, cinco empresas del grupo Magnificent 7, que representan la mitad de las gigantes tecnológicas como Amazon, Alphabet, Apple, Meta y Microsoft, anunciarán sus resultados trimestrales. Además, se publicarán datos clave para la economía estadounidense, como el PIB del primer trimestre y los datos de precios del gasto personal de marzo, y estos factores económicos actuarán como variables importantes que determinarán la dirección del mercado.

En el sector de los semiconductores, se está poniendo en marcha de lleno un nuevo motor de crecimiento impulsado por el CPU. El mercado de Nueva York abrió el lunes con una subida moderada de los principales índices, e Intel lideró el mercado con una subida del 27% en la primera hora de la sesión tras anunciar resultados mejores de lo esperado. Los ingresos relacionados con los centros de datos y la inteligencia artificial aumentaron un 22% debido al aumento de la demanda de CPU, lo que ha difundido la percepción de que el CPU desempeña un papel central en la inferencia de inteligencia artificial y las tareas de agentes. Los ingresos del negocio de foundry también aumentaron un 16%, y varias casas de bolsa han reevaluado a Intel como "beneficiario del renacimiento del CPU", elevando significativamente sus precios objetivos. Junto a la perspectiva de que la proporción de CPU frente a GPU podría invertirse en el entorno de la inteligencia artificial en rápida evolución, el valor estratégico de Estados Unidos como fabricante clave de chips ha sido reconocido incluso por factores geopolíticos.

Por el contrario, las acciones de los semiconductores muestran un estado de calentamiento excesivo con una subida del 40% en 18 días consecutivos, y los debates sobre la necesidad de una corrección a corto plazo son acalorados. Algunas instituciones de investigación señalan que, tras registrar históricamente una serie de subidas consecutivas, la caída llegó posteriormente, advirtiendo de una situación de sobrecompra. Aunque se ha analizado que el indicador técnico habitual RSI ha alcanzado el nivel de 85, los casos pasados muestran que la tendencia alcista se ha mantenido a pesar de indicadores elevados. Por otro lado, otras instituciones han sugerido la posibilidad de una aceleración alcista a corto plazo, evocando las circunstancias de la burbuja de las puntocom. Instituciones como Goldman Sachs han señalado que, si bien la proporción de capitalización bursátil de las empresas relacionadas con la inteligencia artificial ha alcanzado máximos históricos, también existe una vulnerabilidad del mercado derivada de ello. En medio de estas visiones contradictorias, los inversores deben considerar con prudencia las señales transmitidas por los anuncios de resultados y las variables macroeconómicas de los próximos meses.