Cisco Systems ha presentado oficialmente un prototipo de conmutador de red innovador capaz de resolver el desafío de la escalabilidad en el campo de la computación cuántica. Este lanzamiento trasciende el simple mejoramiento del hardware; su importancia radica en la implementación de una tecnología que protege los estados cuánticos delicados durante el intercambio de información entre diferentes ordenadores cuánticos, evitando su destrucción. La industria ha estado reflexionando durante mucho tiempo sobre dos direcciones de desarrollo: ampliar infinitamente un solo equipo o agrupar varios en un sistema masivo. Cisco se ha centrado en la segunda aproximación, siendo considerada como quien sostiene la llave maestra para acelerar la comercialización de la computación cuántica.
Actualmente, los ordenadores cuánticos comienzan a utilizarse como procesadores auxiliares para resolver cálculos complejos que son difíciles de manejar con superordenadores clásicos o problemas que requieren demasiado tiempo. Las empresas prestan atención a la resolución de problemas de optimización, el análisis de estructuras moleculares para el desarrollo de nuevos materiales y fármacos, y la creación de tecnología de encriptación resistente a la cuántica, mientras que los investigadores se dedican a la investigación básica en física y el desarrollo de nuevos algoritmos. Sin embargo, para saltar al nivel de computación cuántica práctica, persiste el desafío de aumentar drásticamente el número de qubits, la unidad básica de información. Aunque los niveles actuales de comercialización alcanzan cientos o miles, los expertos sostienen que, incluso si se expande a decenas de miles en el futuro, se necesitarán millones de qubits para lograr mejoras en el rendimiento perceptibles en el entorno industrial real.
Para superar estas limitaciones, la solución propuesta por Cisco es conectar diversos sistemas cuánticos en una red integrada. De manera similar a cómo un traductor conecta países que hablan idiomas diferentes, este conmutador opera a temperatura ambiente y tiene la ventaja de poder aprovechar la fibra óptica, ampliamente utilizada en las comunicaciones existentes. Mediante la aplicación de una tecnología de conversión basada en patentes de Cisco, se retransmite el método de codificación de entrada y salida utilizado por cada tecnología cuántica diferente, permitiendo que ordenadores cuánticos que utilizan métodos distintos intercambien datos fluidamente, independientemente de su fabricante. Esto es valorado como un elemento clave para la red cuántica universal, no dependiente de un método de hardware específico, y ha sido diseñado para soportar todos los principales métodos de codificación basados en luz, como polarización, intervalos de tiempo, intervalos de frecuencia y codificación por ruta.
Sin embargo, este equipo es actualmente solo un prototipo de investigación y no un producto comercial oficial; los próximos 1 a 2 años serán un período decisivo para verificar la viabilidad práctica de la tecnología. Cisco ha completado la verificación del sistema basada en polarización, pero planea avanzar adicionalmente en el soporte para los métodos de intervalo de tiempo e intervalo de frecuencia. En un mercado de computación cuántica donde los estándares de la industria aún no están completamente establecidos, esta universalidad es especialmente importante. Dado que las instalaciones construidas adaptándose solo a un método específico correrían el riesgo de volverse obsoletas rápidamente con el paso del tiempo, el conmutador de Cisco permite a las instituciones de investigación y las empresas crear un entorno flexible que combine equipos a medida con equipos universales. Cisco tiene una visión a largo plazo de colaborar con IBM y otras empresas asociadas para construir todo el conjunto, incluyendo hardware, software y protocolos para la red cuántica, estableciendo así la base para la ejecución de aplicaciones cuánticas.